Décimo acto: La tía del triquini
Nos levantamos prontito que hay que ver Dubai. Después de desayunar nos pillamos un autobús de esos de giris de dos plantas y nos subimos en la de arriba a disfrutar del aire cachondo de Dubai. Hacemos un par de rutas, paramos en un centro comercial espectacular que está ambientado en el antiguo Egipto (http://www.wafi.com/). Recorremos la zona de playa, es un paraje parecido a lo que sería la zona de las Marinas en Denia. Una carretera paralela a la costa de playa con unos barrios residenciales que quitan el hipo, las construcciones son preciosas. Lo he decidido, mi próxima casa me la hago con estilo árabe. Pasamos por la zona de la palmera (no se aprecia gran cosa desde abajo) y de edificios simbólicos de Dubai. Todo muy espectacular. Para las 14:00 del medio día decidimos volver al hotel. Es hora de relajarse. Me pongo el bañador y me voy a la piscina del hotel. Se está de vicio y las vistas son magníficas. Un poco de piscina, un poco de tumbona, la música de fondo. De repente llega la tía del triquini, una iraní de unos 20 años que está que se rompe y no para de exhibirse… Es como un cervatillo entre leones hambrientos. Después de dos horas de relax, con jacuzzi incluido, una ducha y a otro mall. Acabamos de pasar la tarde y volvemos al Dubai Mall para cenar en la misma terraza de ayer pero cambiando de restaurante. Me apetece pizza así que elegimos un italiano. La verdad es que esto no es tan caro como me imaginaba. Los taxis son muy baratos (unos 10 euros nos hemos gastado en nuestro desplazamiento más largo), el hotel nos cuesta unos 100 euros la noche. Vale que no es un chollo pero esto en España yo diría que es cinco estrellas. Hay hoteles mucho más baratos. La cena del último día nos cuesta 20 euros por cabeza… estoy flipando. ¡¡Yo vuelvo seguro!!. Regresamos al hotel, toca hacer maletas. Nuestro avión sale el miércoles a las 07:50 hora de aquí. Nos vamos a levantar a las 05:30 que son las 03:30 de la madrugada en España. Guten Abend
Comentarios
Publicar un comentario