Sexto acto: Como en Titanic
Hoy nos hemos levantado un poco antes de lo normal. Ya tenemos todo el trabajo hecho. Sólo falta hacer unas pruebas (las han estado haciendo durante toda la noche mientras nosotros dormíamos). Estamos a la espera de saber los resultados. Si todo va bien esto se acabó. De momento nos vamos al mercadillo local y compramos alguna cosa. Hay de todo un poco y hay más gente de lo que me imaginaba. Nos llaman a eso de las 14:30 del medio día. Las pruebas se han pasado. Sólo falta recoger una serie de firmas. Empezamos a tramitar el viaje de vuelta. Parece ser que nos va a toca esperar pues no hay disponibilidad de avión. Puffff, pues vaya gracia. Estamos a la espera de volar de una base militar a otra sin tener nada que hacer. ¡¡ Menuda p… !! ¡¡Va a ser un poco aburrido !! Y todo esto es sólo para hacer la primera escala. Pues nada, habrá q aguantar un poco más…
Pasamos la tarde en el centro de ocio. Se nota que es viernes, está toda la gente aquí. Conseguimos la Play y jugamos unas partidas al Gran Turismo 5. Después decidimos ir a cenar al turco. Acabamos de cenar y para la cama, a leer un rato y a ver un o dos capítulos de los Tudor. Son las 00:10 del sábado de madrugada, están todos durmiendo y las luces apagadas. Sólo quedo yo despierto, con los cascos puesto viendo los Tudor cuando…
Nota: Lo que viene ahora lo voy a publicar con algún retraso por motivos que entenderéis más adelante. Voy a ser fiel a los hechos, no pienso adornarme en nada ni magnificar ni tergiversar lo que sucedió. Os prometo que así fue como sucedió y así como lo viví yo.
To be continued …
Publico esto hoy pq ya estoy en zona segura. Quería evitar el sufrimiento de mis seres queridos y aunque lo cuente de forma divertida pq yo soy así y así lo vivo no quiero dar la sensación de que esto no es serio.
Estaba concentrado viendo los Tudor cuando de repente me quito los cascos. El corazón se me pone a mil. Me ha parecido oír un silbido que ha cambiado de un tono más agudo a uno más grave. “¿Lo he soñado?, juraría que he oído algo” me pregunto a mí mismo. Pero nadie reacciona en la tienda. Están todas las luces apagadas. Entonces cuando pensaba que había sido mi imaginación Salomón reacciona y me dice:
R - ¿Has oído eso?
P- Joder Salomón, creía que lo había soñado pero tú también lo has oído!! Pero nadie ha reaccionado. Quizás haya sido un avión o algo parecido. Mira, aprovecho que me he despejado y me voy a mear.
Avanzo a tientas en la tienda con la luz del móvil y cuando salgo fuera veo a gente. Es normal que haya gente, siempre suele haber alguien pero para las horas que son (aquí la gente se acuesta como las gallinas) considero que hay muchas más de lo normal. Nadie dice nada. Al volver del baño me encuentro al lado de nuestra tienda a dos militares españoles que había conocido esa tarde.
y- ¿Qué pasa?
ML – Pues nada, que hemos oído el silbido y hemos salido.
Y - ¡¡¡ Ahhh !!!, ¿vosotros también lo habéis oído? Pero es extraño, nadie ha reaccionado, no se oyen sirenas, apenas hay movimiento…
En ese momento empieza a sonar una sirena (como en las películas) en toda la base y una voz femenina con un toque metálico (casi tétrico) que dice “Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack…”
Inmediatamente uno de los militares españoles me pregunta si sé dónde está el refugio. Empieza a salir la gente de las tiendas. Les digo que hay uno unas tiendas más allá pero es muy pequeño, que creo que el refugio es justamente los pasillos que hay entre tienda y tienda que están hechos de sacos de tierra (ver fotos). Así que nos ponemos dentro del pasillo agachados. La gente sigue saliendo de las tiendas pero de mi tienda no sale nadie. Sigue sonando la sirena. ¿P q no sale Salomón? Decido ir a buscarlo. Me dirijo a la puerta, intento introducir el código que abre la puerta. Cuando la abro está todo oscuro.
Y - ¡¡¡ Salomón ¡!! ¡¡ Sal ya ¡!!!
R - ¡¡¡ Ya voy !!! – se oye desde el interior de la tienda.
De la oscuridad sale un bulto. Es Salomón y lleva puesto el chaleco y el casco. Yo voy con manga corta, pantalón corto de deporte y playeras ¡¡vamos, súper preparado!!… Nos deslizamos otra vez a los pasillos entre las tiendas. En ese pasillo hay unas doce personas. Todas sentadas en el suelo, la espalda apoyada en una de las paredes de sacos, los pies apoyados en la de enfrente. La sirena ha parado. Un hombre mayor trae botellas de agua y empieza a repartirlas. Hay momentos de relativo silencio. La gente murmura. Es curioso, no tengo sensación de miedo, si de excitación como cuando vas a subir a una montaña rusa acojonante. Y allí estamos, son las 00:15. Hace una noche preciosa, el cielo estrellado, una luna casi llena y disfrutando del fresco de una noche de verano. Demasiado fresco diría yo. Empiezo a tener frío. Llama la atención ver a la gente tirada por el suelo (seremos decenas y decenas). Esta situación me recuerda a una escena de la película Titanic, cuando el barco ya se ha hundido, está el mar lleno de gente en esa noche fría y estrellada y la Kate y Leonardo están en el agua apoyados en no sé donde y despidiéndose. Pues nada, Salomón debe ser Kate Winsley por dos razones, pq él lleva chaleco y yo no (él es el que se va a salvar) y pq Salomón tiene más tetas que yo :-). Para quien no haya visto la peli, Leonardo Di Caprio muere pero esta peli no va a acabar así. Empiezan a oírse algunos vehículos blindados por la base y de fondo un ruido grave que cada vez se escucha más fuerte. ¡¡¡Ya era hora, los helicópteros despegan!!! Le comento a Salomón que a los que están tirando los “rockets” les quedan dos telediarios. Estamos charlando entre nosotros. De repente vuelve a sonar la sirena “Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack…” De momento esto no se ha acabado. Unos segundos más tarde unos soldados con el blindaje completo y armados hasta arriba nos piden que nos cambiemos de sitio. Nos hacen gestos a todos de que nos demos prisa. Salomón no ha cogido las gafas y no ve tres en un burro. Yo quiero coger el chaleco y el casco así que decidimos entrar en la tienda. Tardamos cero coma en coger las cosas y cuando salimos de la tienda… ¡¡¡Ohhh, Mierda… ¡!! ¡¡¡Donde se ha ido todo el mundo, no hay nadie!!! (Menos mal que está Salomón de testigo pq parece que esto no tenga que ser real pero os juro que así fue). En eso que empieza a sonar otra vez la sirena “Rocket attack, Rocket attack…” Le grito a Salomón “al pasillo”. Ahora estamos los dos solos acuclillados en el pasillo. Decidimos que tenemos que ir en la dirección que habían tomado todos. Así que empezamos a correr en esa dirección (yo con las playeras) y al girar una esquina nos vemos a un militar que nos hace indicaciones hacia donde debemos ir. Nos señala un edificio y hacia allí vamos. Y allí estaba toda la gente, casi todos sentados por el suelo. La verdad es que no había sensación de miedo. Salomón y yo buscamos un hueco y nos tiramos al suelo apoyando la espalda en la pared. Seguimos oyendo los helicópteros y alguna pequeña detonación a lo lejos. Nos da la sensación de que son disparos desde la base hacia fuera o de los helicópteros. Al cabo de unos 10-15 min suena una sirena distinta a la anterior. Ya se ha acabado todo. Ya podemos volver a las tiendas. En cuestión de un par de minutos estamos en la tienda y las luces apagadas.. Espero que esto no sea la diversión de las noches del fin de semana de los locales pq mañana es Saturday. De momento voy a seguir viendo los Tudor q estoy enganchado (gracias Vane por traerme la serie). Por cierto… esa Ana Bolena era un poco zorrón ¿no?.
Pasamos la tarde en el centro de ocio. Se nota que es viernes, está toda la gente aquí. Conseguimos la Play y jugamos unas partidas al Gran Turismo 5. Después decidimos ir a cenar al turco. Acabamos de cenar y para la cama, a leer un rato y a ver un o dos capítulos de los Tudor. Son las 00:10 del sábado de madrugada, están todos durmiendo y las luces apagadas. Sólo quedo yo despierto, con los cascos puesto viendo los Tudor cuando…
Nota: Lo que viene ahora lo voy a publicar con algún retraso por motivos que entenderéis más adelante. Voy a ser fiel a los hechos, no pienso adornarme en nada ni magnificar ni tergiversar lo que sucedió. Os prometo que así fue como sucedió y así como lo viví yo.
To be continued …
Publico esto hoy pq ya estoy en zona segura. Quería evitar el sufrimiento de mis seres queridos y aunque lo cuente de forma divertida pq yo soy así y así lo vivo no quiero dar la sensación de que esto no es serio.
Estaba concentrado viendo los Tudor cuando de repente me quito los cascos. El corazón se me pone a mil. Me ha parecido oír un silbido que ha cambiado de un tono más agudo a uno más grave. “¿Lo he soñado?, juraría que he oído algo” me pregunto a mí mismo. Pero nadie reacciona en la tienda. Están todas las luces apagadas. Entonces cuando pensaba que había sido mi imaginación Salomón reacciona y me dice:
R - ¿Has oído eso?
P- Joder Salomón, creía que lo había soñado pero tú también lo has oído!! Pero nadie ha reaccionado. Quizás haya sido un avión o algo parecido. Mira, aprovecho que me he despejado y me voy a mear.
Avanzo a tientas en la tienda con la luz del móvil y cuando salgo fuera veo a gente. Es normal que haya gente, siempre suele haber alguien pero para las horas que son (aquí la gente se acuesta como las gallinas) considero que hay muchas más de lo normal. Nadie dice nada. Al volver del baño me encuentro al lado de nuestra tienda a dos militares españoles que había conocido esa tarde.
y- ¿Qué pasa?
ML – Pues nada, que hemos oído el silbido y hemos salido.
Y - ¡¡¡ Ahhh !!!, ¿vosotros también lo habéis oído? Pero es extraño, nadie ha reaccionado, no se oyen sirenas, apenas hay movimiento…
En ese momento empieza a sonar una sirena (como en las películas) en toda la base y una voz femenina con un toque metálico (casi tétrico) que dice “Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack…”
Inmediatamente uno de los militares españoles me pregunta si sé dónde está el refugio. Empieza a salir la gente de las tiendas. Les digo que hay uno unas tiendas más allá pero es muy pequeño, que creo que el refugio es justamente los pasillos que hay entre tienda y tienda que están hechos de sacos de tierra (ver fotos). Así que nos ponemos dentro del pasillo agachados. La gente sigue saliendo de las tiendas pero de mi tienda no sale nadie. Sigue sonando la sirena. ¿P q no sale Salomón? Decido ir a buscarlo. Me dirijo a la puerta, intento introducir el código que abre la puerta. Cuando la abro está todo oscuro.
Y - ¡¡¡ Salomón ¡!! ¡¡ Sal ya ¡!!!
R - ¡¡¡ Ya voy !!! – se oye desde el interior de la tienda.
De la oscuridad sale un bulto. Es Salomón y lleva puesto el chaleco y el casco. Yo voy con manga corta, pantalón corto de deporte y playeras ¡¡vamos, súper preparado!!… Nos deslizamos otra vez a los pasillos entre las tiendas. En ese pasillo hay unas doce personas. Todas sentadas en el suelo, la espalda apoyada en una de las paredes de sacos, los pies apoyados en la de enfrente. La sirena ha parado. Un hombre mayor trae botellas de agua y empieza a repartirlas. Hay momentos de relativo silencio. La gente murmura. Es curioso, no tengo sensación de miedo, si de excitación como cuando vas a subir a una montaña rusa acojonante. Y allí estamos, son las 00:15. Hace una noche preciosa, el cielo estrellado, una luna casi llena y disfrutando del fresco de una noche de verano. Demasiado fresco diría yo. Empiezo a tener frío. Llama la atención ver a la gente tirada por el suelo (seremos decenas y decenas). Esta situación me recuerda a una escena de la película Titanic, cuando el barco ya se ha hundido, está el mar lleno de gente en esa noche fría y estrellada y la Kate y Leonardo están en el agua apoyados en no sé donde y despidiéndose. Pues nada, Salomón debe ser Kate Winsley por dos razones, pq él lleva chaleco y yo no (él es el que se va a salvar) y pq Salomón tiene más tetas que yo :-). Para quien no haya visto la peli, Leonardo Di Caprio muere pero esta peli no va a acabar así. Empiezan a oírse algunos vehículos blindados por la base y de fondo un ruido grave que cada vez se escucha más fuerte. ¡¡¡Ya era hora, los helicópteros despegan!!! Le comento a Salomón que a los que están tirando los “rockets” les quedan dos telediarios. Estamos charlando entre nosotros. De repente vuelve a sonar la sirena “Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack, Rocket attack…” De momento esto no se ha acabado. Unos segundos más tarde unos soldados con el blindaje completo y armados hasta arriba nos piden que nos cambiemos de sitio. Nos hacen gestos a todos de que nos demos prisa. Salomón no ha cogido las gafas y no ve tres en un burro. Yo quiero coger el chaleco y el casco así que decidimos entrar en la tienda. Tardamos cero coma en coger las cosas y cuando salimos de la tienda… ¡¡¡Ohhh, Mierda… ¡!! ¡¡¡Donde se ha ido todo el mundo, no hay nadie!!! (Menos mal que está Salomón de testigo pq parece que esto no tenga que ser real pero os juro que así fue). En eso que empieza a sonar otra vez la sirena “Rocket attack, Rocket attack…” Le grito a Salomón “al pasillo”. Ahora estamos los dos solos acuclillados en el pasillo. Decidimos que tenemos que ir en la dirección que habían tomado todos. Así que empezamos a correr en esa dirección (yo con las playeras) y al girar una esquina nos vemos a un militar que nos hace indicaciones hacia donde debemos ir. Nos señala un edificio y hacia allí vamos. Y allí estaba toda la gente, casi todos sentados por el suelo. La verdad es que no había sensación de miedo. Salomón y yo buscamos un hueco y nos tiramos al suelo apoyando la espalda en la pared. Seguimos oyendo los helicópteros y alguna pequeña detonación a lo lejos. Nos da la sensación de que son disparos desde la base hacia fuera o de los helicópteros. Al cabo de unos 10-15 min suena una sirena distinta a la anterior. Ya se ha acabado todo. Ya podemos volver a las tiendas. En cuestión de un par de minutos estamos en la tienda y las luces apagadas.. Espero que esto no sea la diversión de las noches del fin de semana de los locales pq mañana es Saturday. De momento voy a seguir viendo los Tudor q estoy enganchado (gracias Vane por traerme la serie). Por cierto… esa Ana Bolena era un poco zorrón ¿no?.
Joder Pablito, esto es peor que una peli de suspense, no voy a ser capaz de dormir esta noche... no tardes en contarlo!!! y volveros pronto ya!!
ResponderEliminarTu último párrafo nos ha dejado acoj... Con el título de Titanic, todavía pinta peor. Menos mal que estáis casi en el desierto.
ResponderEliminar¡Qué intriga, Pablo!!! ¿Es ahora cuando vas a empezar a cobrar por el acceso al blog?
ResponderEliminarJoder Pablo!!...
ResponderEliminarSea lo que sea...espero que no hayas sucumbido a Ramón ;-).
Bueno mucho ánimo!!