Tercer Acto: Más vale malo conocido …

Bufff, menuda noche, el tío que estaba al lado no paraba de moverse y la cama hacía mucho ruido. Además se ha levantado a las 4:30 hora española.. ¡¡¡ Donde vas tan temprano cara cartón !!! Nosotros, siguiendo órdenes de los de aquí, nos hemos levantado más tarde y después de tomar un café con leche nos hemos ido de papeleos. Un tipo muy simpático nos lleva de un sitio para otro para hacernos los pases. Nos enseña donde están las tiendas, la lavandería, restaurantes, etc…  Además nos da una buena noticia. Van a cambiarnos de sitio. Vamos a dejar la tienda de tránsito.  Nos ponemos muy contentos. ¡¡ Qué bien me cae este tipo ¡! Nuestro nuevo emplazamiento es el C1. Ya me lo estoy  imaginando, un cubículo metálico con dos camas y un cuarto de baño. Vamos, todo un lujo para lo que he visto.  Nos dirigimos hacia allí y cuando abrimos …. ¡¡¡ Sorpresa !!! Es el camarote de los hermanos Marx. Vamos, allí no cabe ni la maleta. Ya lo dice el refrán, más vale malo conocido… . Es como la tienda de tránsito pero en vez de 24 camas hay 12. El tema es que las 12 están ocupadas. Puede ser que un par de personas no estén temporalmente pero han dejado todas sus pertenencias y puesto que es un sitio de larga estancia los que están allí tienen de todo (sillas, cajas, algún mueble). En la de tránsito dependerá  del día pero estaba medio vacía. Se nos cae el mundo a los pies. Prefiero mil veces lo que tenía antes. Tras tantear que las literas están hasta arriba de trastos y que es imposible trasladarse sin molestar, decidimos hablar con el tipo este para que nos deje quedarnos donde estábamos. Nos dice que no puede ser.   Ya no me cae tan bien. Lo meditamos e intentamos un segundo asalto. En el segundo asalto uno de los chicos nos ayuda a vaciar una de las literas pero es que es imposible. Me niego. Intentamos un abordar por segunda vez al tipejo ese y le suplicamos que nos deje estar en la de transito, que la C1 está llena. Nos dice que no puede ser, que lo gestionemos. Ya empieza a caerme mal.  ¿Salomón, nos ha dicho que lo gestionemos? Pues lo vamos a gestionar. Nos quedamos donde estamos. No creo que nos fusilen por esto. Teniendo un poco de suerte no se llena la tienda. Después de todo esto nos vamos a comer. El comedor tiene un menú de 7 euros y puedes comer lo que te de la gana. Por la tarde nos dedicamos a ver unos documentos (no teníamos nada que hacer ese día) y más tarde nos vamos a la zona de ocio donde hay mesas de pin pon, futbolines, billar, televisiones, un par de consolas y hasta un minicine. Salomón tiene ganas de jugar al pin pon así que nos echamos unas partidas. Ya sé que lo importante es participar pero… como gané yo lo cuento, je, je, jeeee .  Lo mejor de este sitio es el atardecer y la noche. Durante el día la temperatura es muy alta pero cuando atardece baja y por la noche se está genial. Parece una noche de verano. Estamos más animados. Hoy vamos a probar un restaurante griego. Tiene una terraza genial y está al lado de un pub. La música del pub se escucha en la terraza. Hay muy buen ambiente y la verdad es que parece que esté en una terraza de verano junto al mar. Esto es un subidón, una inyección de moral.  Estuvimos cenando y charlando un buen rato.  Después decidimos irnos a la tienda. Habrá unas  10 personas, genial ¡!!  Una ducha, a escribir el blog y a relajarse. Se acabó el lunes …

Comentarios

  1. Hola Pablo,
    Menudas aventuras!!! Me encanta tu manera de "gestionar" las cosas, jejeje
    Mucho ánimo y suerte!!!

    ResponderEliminar
  2. Casi me cuesta darte ánimos..jeje, sólo te falta la musiquita chill-out y decir que hay chicas en pareo, piña colada..etc..etc.. si al final va a resultar que te tengo envidia y todo...jajaja... en fin Pablito ya queda menos!!!, a ver si nos contáis cómo os va el curro y cómo lo veis para veniros lo antes posible.. (se os echa de menos, sobretodo a Ramón :P)

    Un abrazo a los dos!!

    ResponderEliminar
  3. Glori, yo hice lo que me dijeron. Algo he aprendido durante estos años...

    No sé quien es Ranking pero decirle que no se está nada mal. Fuera del trabajo jugamos al pin pong o al billar o nos tomamos un té helado en las terrazas. La verdad es que si tuviera piscina sería perfecto. Le diré a Ramón que le echas de menos.

    ResponderEliminar
  4. Pues Ranking era yo, que como obliga a poner un usuario al comentar, entré sin querer con el usuario del ranking de pádel...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Quinto Acto: La tentación se llama Salomón

Undécimo acto: Final del trayecto

Octavo acto: Del infierno al purgatorio