Undécimo acto: Final del trayecto

Madrugón, madrugón. Taxi y aeropuerto. Hacemos un check in rápido (esto de ir en bussines tiene muchas ventajas) y vamos a las tiendas a comprar algo (mi hija ya tiene algo pero al peque no le he comprado nada todavía). El avión sale muy puntual y como a la ida, antes de ponerme el cinturón tengo una azafata que me pregunta si quiero una copa de champagne. Como veo que no tiene leche con colacao y magdalenas acepto champagne como desayuno. Esto es cerrar el viaje a lo grande. Me hace ilusión hacer una foto de “la Palmera” desde el aire pero no lo consigo. Al cabo de un rato nos traen el desayuno de verdad, más adelante un aperitivo y después la comida. El avión aterriza puntualmente en barajas. ¡¡Ya estamos aquí!! Final del trayecto. Pillamos un taxi y para casa. Mis suegros están en casa y me dan una calurosa bienvenida. Son las 15:15h. Me da tiempo a descargar las cosas, ponerme cómodo e ir a por los niños al cole. Voy caminando hacia el colegio con la abuela. Hace mucho tiempo que deseo que llegue este momento. Ya los veo de lejos pero ellos a mi no. Es la abuela la que los recoge y cuando me ven vienen corriendo gritando ¡¡papi, papi!! y se tiran al cuello. Yo me emociono. Como no, hacen la pregunta de rigor. ¿Nos has traído un regalo? Menos mal que tenía la lección aprendida, sabía que esto iba a pasar. Volvemos caminando a casa por la vera del río. Está muy verde y con mucha vida. Huele a hierba cortada. Se respira tranquilidad. Apenas hay ruido y sólo se oye el canto de los pájaros. Llevo a mi hija de una mano y al enano de la otra. Hace un día espectacular. Llegamos a casa y ahí está mi mujer esperando… Nos damos un fuerte abrazo y …

Colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Agradecimientos: Ahora que ha acabado esta aventura quería acordarme de toda esa gente que ha ido siguiendo el blog (que son muchos más de los seguidores oficiales) y que me han hecho sentirme acompañado cuando estaba tan lejos. Muchos han escrito comentarios, otros muchos lo han intentado y no han sabido (al final me han mandado correos personales) y otros muchos que sé que lo leían casi a diario. También quiero acordarme de mi familia, que son los que más habrán sufrido mi ausencia. Muchas gracias por no hacerme sentir sólo.

Comentarios

  1. Bueno Pablito, me alegro de que ya esteis de vuelta por aqui. ¿Volveis el lunes a nuestra querida empresa, o os vais a tomar unos cuantos dias de reposo?
    Como estoy seguro de que tendrás muchas más fotos de las que tienes subidas en el blog, ya las veremos todos juntos cuando volvais.
    Un abrazo, y bienvenidos.

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